- Servicios de lanzamiento: Ofrece servicios de lanzamiento orbital para la NASA, la Fuerza Espacial de los Estados Unidos y operadores de satélites comerciales mediante los cohetes Falcon 9 y Falcon Heavy, lo que incluye el transporte de carga y tripulación a la Estación Espacial Internacional (ISS).
- Suscripción y servicios de Starlink: cuotas mensuales de más de 10 millones de usuarios en más de 160 países, incluyendo terminales residenciales, marítimas, de aviación y móviles, así como conectividad Direct-to-Cell.
- Contratos estratégicos del gobierno: contratos importantes, entre los que se incluyen el programa lunar Artemis de la NASA, la red de defensa Starshield y las misiones de exploración del espacio profundo.
- Servicios de inteligencia artificial e integración de datos: tras la integración con xAI, surgen nuevas fuentes de ingresos procedentes de la computación espacial, el procesamiento de datos satelitales y las sinergias del ecosistema con la plataforma X.
- Reducción extrema de costos para impulsar la escala: La reutilización de alta frecuencia de los propulsores de primera etapa y las cofias (con más de 500 reutilizaciones) reduce los costos de lanzamiento hasta en un 70%, atrayendo una creciente demanda de cargas comerciales.
- Pasar de "lanzamiento" a "red": Aprovecha su capacidad de lanzamiento propia y de bajo costo (Space Highway) para desplegar rápidamente megaconstelaciones como Starlink (Space Broadband), asegurando así una ventaja de infraestructura como pionero para el 6G global y el internet fuera de la Tierra.
- Integración vertical completa: integra xAI y la plataforma X para crear un ecosistema de ciclo cerrado que combina cohetes, satélites, potencia de cálculo de IA, datos sociales y dispositivos finales (Tesla/Optimus), convirtiendo la infraestructura espacial en motores de datos y de toma de decisiones en tiempo real.
- Monetizar una visión a escala civilizacional: El desarrollo de Starship tiene como objetivo alcanzar una capacidad de carga útil de 100 toneladas y reducir drásticamente los costos de transporte, lo que abriría las puertas a una economía extraterrestre de un billón de dólares para la colonización de la Luna y Marte.


