La reforma de Trump en la SEC reabre el debate sobre la supervisión cripto y los posibles conflictos por un proyecto familiar
Los reguladores financieros de EE. UU. han dado un giro a su enfoque sobre los criptoactivos. Este martes, la SEC y la CFTC publicaron directrices conjuntas que reclasifican la gran mayoría de los activos digitales como materias primas o "herramientas digitales", lo que reduce de forma notable el papel de la SEC, hasta ahora centrado en la aplicación estricta de la normativa.
El cambio ha reactivado de inmediato las acusaciones de conflicto de interés en torno a World Liberty Financial, el proyecto DeFi controlado por la familia Trump.
Claves del anuncio
- Nueva "taxonomía de tokens": las directrices SEC/CFTC consideran a la mayoría de criptoactivos como commodities, con exención de registro como valores.
- Dudas por conflictos: voces del sector sostienen que el giro beneficia directamente a World Liberty Financial al rebajar las exigencias de divulgación.
- Medida puente: el presidente de la SEC, Paul Atkins, presenta el marco como temporal mientras el Congreso sigue bloqueado con la Digital Asset Market Clarity Act.
Qué implica la nueva "taxonomía de tokens"
Paul Atkins la denomina "token taxonomy"; para el mercado es un cambio de rumbo. En el Blockchain Summit celebrado en Washington, Atkins afirmó que el regulador "ya no es la comisión de valores y de todo lo demás". Las guías interpretativas conjuntas con la CFTC sitúan a la mayoría de activos digitales —incluidos tokens de pago, coleccionables y activos de utilidad— fuera de la categoría de valores.
La guía se publicó el 17 de marzo y define cinco categorías. Entre ellas figuran:
- "Digital commodities": BTC, ETH, SOL, XRP, ADA, LINK y 10 más.
- "Digital collectibles": NFTs.
En la práctica, el nuevo marco crea un amplio perímetro de seguridad regulatoria. Con la administración anterior, muchos de estos activos afrontaban riesgos legales por no registrarse. Ahora pasan a considerarse "herramientas digitales". Solo las representaciones en blockchain de valores ya existentes —como acciones y bonos tokenizados— siguen bajo la supervisión estricta de la SEC.
La medida adelanta la filosofía que Atkins venía defendiendo: primero innovación, después enforcement. El calendario también es clave. Mientras la Casa Blanca impulsa la Digital Asset Market Clarity Act, el proyecto permanece atascado en el Congreso por disputas relacionadas con disposiciones sobre intereses en stablecoins. Atkins no ha esperado a la votación. Con estas directrices, las agencias crean un "puerto seguro" provisional que replica la arquitectura prevista por la ley sin necesidad de aprobación legislativa.
¿Blindaje para intereses familiares?
El giro abre un problema de gobernanza. Fuentes del mercado apuntan a que uno de los principales beneficiados del entorno más laxo podría ser World Liberty Financial, el protocolo de préstamos lanzado por la familia Trump. Bajo la interpretación de la era Biden, los equipos de proyecto afrontaban periodos de bloqueo estrictos y fuertes obligaciones de divulgación. La clasificación como "herramienta digital" esquivaría buena parte de esos requisitos.
Todd Baker, investigador sénior en Columbia Law School, sostiene que el marco facilita un trading "orientado al beneficio pero sin valor social" al margen de la supervisión federal. El contraste con el pasado reciente es notable: hace pocos meses, el sector convivía con litigios intensos, como demandas contra Gemini por su gobernanza interna y cambios de estrategia. Con las nuevas reglas, acciones de enforcement similares contra proyectos como World Liberty Financial serían menos probables, siempre que no tokenicen valores existentes.
Los críticos hablan de un sistema a dos velocidades, en el que proyectos con conexiones políticas obtienen acceso a liquidez con mayor rapidez. Los defensores, como Cody Carbone de The Digital Chamber, lo ven como una corrección necesaria para mantener la competitividad de EE. UU. Mientras otras jurisdicciones oscilan —Corea del Sur aún debate la abolición total de los impuestos cripto para evitar fuga de capital—, Washington acelera para afianzar su aspiración de convertirse en la capital global del sector.
Summer Mersinger, de la Blockchain Association, calificó la coordinación entre agencias de útil "a corto plazo". Aun así, las preguntas sobre conflictos de interés siguen dominando el debate. Las agencias han construido un puente regulatorio, pero desemboca en un terreno político minado: un próximo presidente de la SEC podría reescribir las reglas; solo una ley las consolidaría. Hasta que la Clarity Act supere el bloqueo en el Congreso, el mercado operará apoyado en decisiones administrativas, no en un marco legal definitivo.